Estos buñuelos salen dorados y crocantes por fuera, con un interior de queso bien cremoso que se estira al partirlos.
La clave está en armar bolitas parejas, enfriarlas un rato y freírlas en aceite caliente para que se sellen rápido.

Te recomendamos: Sándwich de morrón asado con jamón, queso y palta
Con pocos ingredientes y un buen rebozado, quedan tentadores y rendidores.
Ingredientes
-
250 g de muzzarella (bien firme)
-
2 huevos
-
3 a 4 cucharadas de harina común (0000)
-
2 cucharadas de queso rallado (opcional, suma sabor)
-
Sal y pimienta (apenas, a gusto)
-
Pan rallado, cantidad necesaria
-
Aceite para freír, cantidad necesaria
Preparación
-
Cortá la muzzarella en cubitos o rallala gruesa. Si está muy blanda, llevála 10 minutos a la heladera para que sea más fácil de manejar.
-
En un bowl mezclá la muzzarella con 1 huevo, la harina y, si querés, el queso rallado. Condimentá con una pizca de sal (muy poco) y pimienta. Tiene que quedar una pasta espesa que puedas formar con las manos.
-
Formá bolitas del tamaño de una nuez grande. Apretalas bien para que queden firmes y lisas.
-
Llevá las bolitas al freezer 20 a 30 minutos para que queden bien compactas.
-
Mientras tanto, batí el otro huevo en un plato hondo (podés sumarle una cucharadita de agua o leche para que cubra mejor). En otro plato poné pan rallado.
-
Pasá cada bolita por huevo y después por pan rallado, presionando apenas para que se adhiera bien. Para una costra más crocante y segura, repetí el empanado: huevo + pan rallado (doble).
-
Volvé a llevarlas al freezer 10 a 15 minutos mientras calentás el aceite.
-
Calentá aceite en una olla o sartén profundo a fuego medio-alto. Freí pocas por vez, moviéndolas suave para que doren parejo. En 1 a 2 minutos deberían quedar bien doradas.
-
Retirá a papel absorbente y dejá reposar 1 minuto antes de partir una, así el queso queda cremoso y no se desarma.
Tips y consejos:
-
Usá muzzarella firme: si tiene mucha humedad, secala con papel de cocina antes de mezclar.
-
El freezer es clave para que no se abran: si ves que están blandas, dales 10 minutos más.
-
El doble empanado ayuda a que queden bien crocantes y evita pérdidas de queso.
-
No bajes el fuego: el aceite caliente sella rápido; si está tibio, absorben aceite y se pueden romper.
-
Para un toque extra de sabor, mezclá el pan rallado con una cucharada de queso rallado.
Quedan doraditos, crocantes y con ese centro fundido que hace que desaparezcan en minutos.