Este sándwich se arma sin pan: las “tapas” son dos mitades de morrón apenas marcadas, que quedan jugosas y bien sabrosas.
Por dentro lleva un relleno bien generoso, con queso, jamón, tomate y palta para lograr un contraste perfecto entre cremoso, fresco y derretido.

Te recomendamos: Pan de queso en licuadora, bien esponjoso y lleno de queso
Ideal cuando querés algo distinto, rico y con una pinta increíble.
Ingredientes
-
2 morrones rojos grandes (bien firmes)
-
6–8 fetas de jamón cocido
-
4 fetas de queso (mozzarella, tybo, gouda o el que te guste)
-
1 tomate grande, en rodajas
-
1 palta, en rodajas
-
1 puñado de hojas verdes (lechuga o espinaca)
-
1 cucharada de aceite de oliva
-
Sal y pimienta negra a gusto
-
Opcional: semillas de sésamo para terminar
Preparación
-
Lavá los morrones, secalos y cortalos a lo largo para que queden dos “tapas” grandes. Retirá semillas y nervaduras.
-
Calentá una plancha o sartén. Pintá apenas los morrones con aceite de oliva. Marcá 2–3 minutos del lado de la piel hasta que tome color y se dore un poco. Dales vuelta 1 minuto del lado interno solo para entibiar. Salpimentá.
-
En una mitad de morrón (la base), acomodá las hojas verdes.
-
Sumá el jamón en capas, bien distribuido.
-
Agregá el queso y arriba las rodajas de tomate. Condimentá el tomate con sal y pimienta.
-
Terminá con la palta en rodajas.
-
Cerrá con la otra mitad del morrón como tapa y presioná apenas para que se asiente el relleno.
-
Opcional: espolvoreá un poquito de sésamo por arriba para darle un toque final más vistoso.
Para que el queso quede más derretido, podés llevar el sándwich armado a una sartén tapada a fuego bien bajo 2–3 minutos, solo hasta que funda, sin aplastarlo.