Esta cazuela de arroz al horno con vegetales, porotos y queso es una de esas recetas rendidoras y sabrosas que te salvan cualquier cena. Es económica, llena de sabor y muy fácil de hacer.
Con ingredientes comunes y un poco de horno, vas a tener un plato caliente, reconfortante y que todos van a querer repetir.

Te recomendamos: Cómo hacer Lasagna de berenjenas
Ingredientes
-
1 taza de arroz integral
-
1 cucharada de aceite de girasol u oliva
-
1 cebolla picada
-
2 dientes de ajo picados
-
1 pimiento rojo picado
-
1 pimiento verde picado
-
1 lata de porotos negros (colados y enjuagados)
-
1 lata de tomate cubeteado
-
1 cucharadita de ají molido
-
1 cucharadita de comino
-
1 cucharadita de pimentón ahumado (o común)
-
Sal y pimienta a gusto
-
1 taza de queso cremoso o mozzarella rallado
-
Perejil o cilantro fresco picado para decorar
Preparación
-
Cociná el arroz integral según las indicaciones del paquete. Reservalo.
-
En una sartén grande, calentá el aceite y salteá la cebolla y el ajo hasta que estén dorados.
-
Sumá los pimientos rojo y verde y cociná unos minutos más hasta que estén tiernos.
-
Agregá los porotos, el tomate, el ají molido, el comino, el pimentón y salpimentá.
-
Dejá que se cocine todo junto unos minutos, mezclando bien para que se integren los sabores.
-
Incorporá el arroz cocido a la mezcla de vegetales. Revolvé bien.
-
Pasá todo a una fuente para horno enmantecada o aceitada y emparejá la superficie.
-
Cubrí con el queso rallado y llevá al horno precalentado a 190 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
-
Al sacarlo del horno, decorá con un poco de perejil o cilantro fresco picado.
Sugerencias para servir
- Podés acompañarlo con una cucharada de crema, guacamole casero o una buena salsa criolla.
- También va muy bien con una ensalada fresca si querés sumar algo liviano.
Consejos de cocina
-
Si tenés arroz ya cocido, podés usarlo directamente y ahorrar tiempo.
-
Para un sabor más picante, sumale un toque de ají picante o jalapeños.
-
También podés agregar carne picada, pollo desmenuzado o carne vegetal si querés hacerlo más completo.
-
Usá el queso que tengas: muzzarella, cuartirolo o un mix rallado.
-
Si te sobra, se puede guardar en la heladera y recalentar al día siguiente. Incluso más rico.
Una receta perfecta para esos días en los que querés comer rico sin estar horas en la cocina.
Rinde un montón, llena y tiene ese gustito casero que siempre se agradece.