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Cómo hacer tarta de ricota alta y bien húmeda

Es un clásico que siempre rinde: base crocante, relleno cremoso y un toque cítrico que la hace más liviana.

Queda perfecta para la merienda o como postre, y lo mejor es que se puede preparar con tiempo y mantener en la heladera.

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Si respetás el punto del relleno y el reposo, te sale pareja y con una textura muy linda.

Ingredientes

  • 300 g de harina 0000

  • 120 g de manteca

  • 150 g de azúcar (total)

  • 600 g de ricota

  • 3 huevos + 1 yema

  • 2 cucharadas de almidón de maíz

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • Ralladura de 1/2 limón

  • 1 a 2 cucharadas de azúcar impalpable (para espolvorear)

Preparación

  1. Cortá la manteca fría en cubitos y ponela en un bowl con la harina. Con la punta de los dedos, integrá hasta formar un arenado parejo, sin amasar de más para que la base quede bien tierna.

  2. Separá del total 70 g de azúcar y sumalos al arenado. Mezclá.

  3. De los 3 huevos, usá 1 huevo para la masa. Agregalo y uní todo hasta formar un bollo. Si notás que cuesta unir, seguí trabajando apenas con las manos: la manteca se va a ablandar y termina ligando.

  4. Enmantecá una tartera (ideal 22 a 24 cm). Estirá la masa con las manos dentro del molde, cubriendo base y bordes. Pinchá el fondo con tenedor y llevá a la heladera 15 minutos para que tome firmeza.

  5. Mientras tanto, hacé el relleno: en otro bowl poné la ricota y mezclala para que quede más cremosa. Sumá el azúcar restante (80 g), la esencia de vainilla, el almidón de maíz y la ralladura de limón.

  6. Agregá los 2 huevos restantes y la yema, y mezclá hasta integrar bien. No hace falta batir fuerte: con que quede homogéneo alcanza.

  7. Volcá el relleno sobre la masa fría y emparejá la superficie con espátula.

  8. Cociná en horno precalentado a 180 °C hasta que el centro quede firme pero con una leve vibración (aprox. 40 a 50 minutos, según horno y altura del relleno).

  9. Dejá enfriar a temperatura ambiente y después llevá a la heladera al menos 3 horas antes de desmoldar y cortar.

  10. Antes de servir, espolvoreá con azúcar impalpable.

Tips y consejos:

  • La ricota influye muchísimo: si viene muy húmeda, conviene dejarla unos minutos en colador para que el relleno no quede flojo.

  • Mezclar el relleno sin batir de más ayuda a que la tarta no se infle y después se hunda.

  • El almidón de maíz no es para “secar”: es para darle estructura suave y que el corte salga prolijo una vez fría.

  • Si querés un gusto más marcado, usá toda la ralladura del limón, pero sin tocar lo blanco para que no amargue.

  • El reposo en heladera es clave para la textura final: recién fría termina de asentarse y queda más cremosa.

Una vez que la probás bien fría, se entiende por qué es un clásico: sencilla, rendidora y con ese equilibrio entre masa y relleno que siempre queda bien.

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